La DANA que afectó a Valencia dejó calles anegadas, barrios incomunicados y a cientos de personas en una situación extremadamente vulnerable. En medio de ese escenario, La RacletTruck aparcó por un momento su actividad habitual y se unió a las labores de ayuda. No hubo Raclette ni menú especial; hubo comida caliente, presencia y solidaridad. Esta es la historia de esos tres días que marcaron a nuestro equipo para siempre.
La DANA en Valencia: un valle inundado y una necesidad urgente
Las lluvias torrenciales golpearon con fuerza zonas como Picanya, un municipio situado entre Torrent y Paiporta, especialmente afectado por el desbordamiento del Barranco del Poyo.
Calles enteras quedaron cubiertas de agua y barro, muchas familias tuvieron que abandonar sus hogares y los servicios de emergencia trabajaron sin descanso para atender a quienes lo habían perdido todo.
En ese contexto, la necesidad más básica —comer algo caliente— se convirtió en una prioridad para vecinos, voluntarios y equipos desplegados en la zona.
Cómo llegó La RacletTruck a Picanya
La RacletTruck decidió ofrecer su estructura, su equipo y su energía para apoyar a los afectados. No fue una decisión improvisada: tenemos experiencia en servir a grupos grandes y en movimientos rápidos de montaje y desmontaje, lo que nos permitió llegar a Picanya con rapidez y organizarnos sin entorpecer las labores de emergencia.
Durante tres días completos, nuestro equipo sirvió comida caliente a:
- Vecinos desplazados o sin acceso a cocina
- La Guardia Real
- Equipos de policía
- Voluntarios y personal de rescate
- Personas que colaboraban en las tareas de limpieza y apoyo


Sirviendo comida caliente, no Raclette: adaptarnos a lo que hacía falta
En un evento gastronómico la protagonista suele ser la Raclette.
En una emergencia, la prioridad es otra.
Por eso, en esta intervención dejamos de lado nuestro menú suizo y nos adaptamos al instante al tipo de comida que el momento requería:
- Caliente
- Energética
- Fácil de repartir
- Rápida de preparar
- Adecuada para grandes grupos
Este giro total demuestra la versatilidad operativa de nuestro food truck, pero sobre todo refleja nuestra filosofía: la gastronomía es también una forma de acompañar y cuidar.


Momentos que nos marcaron
Fueron tres días intensos, emocionalmente fuertes y profundamente humanos.
Quedaron grabados en nuestra memoria:
- La gratitud de quienes se acercaban agotados, empapados y sin haber podido comer nada caliente durante horas.
- La coordinación espontánea entre vecinos y voluntarios, creando una red solidaria admirable.
- El compañerismo y la empatía entre equipos que apenas se conocían.
- La certeza de que, incluso en un food truck, el servicio puede ir mucho más allá de la gastronomía.
Para nuestro equipo, esta experiencia reforzó una convicción: la comida une, reconforta y genera comunidad incluso en los peores momentos.


Compromiso con las personas, con o sin Raclette
La DANA nos recordó por qué hacemos lo que hacemos.
La RacletTruck no es únicamente un servicio gastronómico para eventos: también es una estructura capaz de aportar valor allí donde hace falta, gracias a:
- Una cocina plenamente funcional
- Personal preparado para altos volúmenes de trabajo
- Rapidez en la instalación
- Capacidad para adaptarnos a cualquier situación
Estar presentes en Picanya fue un acto de responsabilidad, de humanidad y de agradecimiento a una comunidad que confía en nosotros en días de celebración… y a la que pudimos acompañar también en un momento difícil.
Mirando hacia adelante
La experiencia en la DANA no fue solo un desafío; fue un recordatorio de que los proyectos con alma pueden tener un impacto mucho mayor del previsto.
Y que, aunque nuestro corazón está en la Raclette, nuestra misión va más allá del queso: crear momentos de cuidado y conexión, ya sea en un festival, una boda o una emergencia real.

¿Quieres saber más de nosotros?
Cada celebración, empresa o reunión tiene un estilo y una necesidad distinta. Nos encantará conocer tu idea y preparar contigo una propuesta que encaje a la perfección.